mié
25
feb
2009
CAZAR ESTÁ DE MODA
hay que ir mona en cualquier circunstancia
Sí, como lo oyes; cazar está de moda.
Con lo que me aburre a mi el campo, por el amor de Dior, que como no sea para pasar una tarde de picnic no le encuentro interés alguno, y va a resultar que para ser alguien tienes que entregarte en cuerpo y alma al arte cinegético (o sea, de la caza, que la RAE tiene web, por si no lo sabíais).
Primero fue aquel señor bajito y con bigote, que cazaba rodeado de marqueses y condes, que son gente como cualquier otra pero con más deudas y más sirvientes, resumiendo. Luego le siguió uno de sus ministros, a la sazón presidente de la Xunta Gallega, que se marchaba de caza a la menor ocasión, con quien fuese, cuando fuese… ¿Qué se hunde un barco? Pues que hubiera mirado por dónde iba, hombre.
Luego le llegó el turno a PP madrileño, que es una formación divertidísima donde, por aquello de respetar la naturaleza, se han inclinado por la caza humana. A ver, no me entendáis mal, no es que se hayan echado al hombro la escopeta para abatir procuradores de hacienda y conserjes de banco, no es eso, no, que además las gabardinas de Burberrys se arrugan una barbaridad si cargas peso al hombre, motivo por el cual las mujeres bien llevan el bolso en el codo, para no estropear el estilismo… pero a lo que vamos, que me desvío.
Estos nuevos cazadores se dedicaron a cazar en renuncios varios a sus propios compañeros en lo que viene a ser una moderna y genovesa adaptación del juego de la silla “tonto el último”.
Y claro, los del otro lado se celaron.
La caza siempre ha sido de gente bien, un hobby caro y elegante –bueno, originariamente no, claro, porque originariamente el hombre cazaba para subsistir, lo que resta todo el glamour a esto de salir al monte en busca de bichitos comestibles-. Pero como la clase media está en boga, ahora que la crisis nos quita a todos un poco, pues el gobierno de ZP decidió unirse al club y enviar a su ministro de justicia –a estas horas, ex ministro ya, cómo pasa el tiempo- a cazar.
La suerte, la casualidad, los hados, la teoría de la conspiración o sus santas esposas quisieron que en la misma cacería, el mismo día, a la misma hora, estuviese presente el juez que daba caza a los cazadores del PP madrileño… y sumo y sigo.
Los cazadores cazados se mosquearon, y vieron fantasmas de herejía y malos augurios, al tiempo que no veían –paradójicamente- la licencia de caza del ministro en tierras andaluzas… y ya la hemos “liao”.
Al ministro le han cazado ya, al juez le cazarán en breve –por aquello de que no puede juzgar un caso en el que estén implicados “aforados”, que son como tú y como yo pero tiene acta de diputado, y claro, eso te ahorra tener que pasar por determinadas salas judiciales, atetadas de muchedumbre… que todavía hay clases-; a los cazadores del pp les cazaran, sin duda… y mientras yo, lo que quiero es cazar el suelo que permite a Camps pagar trajes de 30.000€, que digo yo que estarán forrados de hilo de oro por lo menos, qué barbaridad.
Total, que como una es de todo menos vulgar, he decidido dar por concluida mi personal pelea con el monte y lanzarme a practicar el sano a la par que moderno arte de la caza, que es lo que se lleva ahora… pero no sé si decidirme por los gamusinos o por los corzos… ¿se considerará caza mayor tratar de echarle el lazo a Gael García?
5 Comentarios
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#1
Si se apellida bernal seguro...En fin a mi esto me recuerda tanto (y mira que no lo he vivido)a épocas pasadas de dictadores, caciques y tráfico de influencias que me quedo pasmado. La que tiene que tener cuidado es maleni álvarez, a ver si en siberia le confunden con una morsa y en vez de traerse un plan contra las nevadas de allí se trae algo peor.
La mejor caza, sin duda, la que se hace en los pubs a horas intempestivas
Besos! -
#2
Totalmente de acuerdo, Chema. Yo soy más de cazar gangas en el mercadillo o en las tiendas más insospechadas, o, en su defecto, hombres maravillosos en los lugares menos comunes. Lo de cazar ministros y jueces me da pereza, y lo de cazar animales, me da como aprensión... pero todo sea por estar de moda, oye
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#3
Yo también soy de cazar gangas!!!!! Ahora, con lo del PP me lo estoy pasando pipa
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#4
Pues a mí es que la caza me parece una salvajada y no sé cómo se le puede llamar deporte.
Ahora no tenemos que cazar para comer (aunque algunos señores todavía no han salido de Atapuerca, eso es cierto).
Además, es que me parece un verbo feo, lo apliques en el contexto que lo apliques.
En fin, el cazador cazado! -
#5
mi padre iba de caza y nunca cazaba nada, estaba tan harto de que lo vacilaramos que un día compro un conejo y dijo que lo había matado él, yo no pude comermelo... pobre...
A mi me gustan las cazadoras... y las vaqueras vuelven a estar IN 
...diosas de andar por casa...
